El Museo de la Ciencia de Valladolid ha dado un paso significativo en su compromiso con la accesibilidad al integrar en su exposición permanente una tabla periódica diseñada íntegramente en Lengua de Signos Española (LSE), una iniciativa pionera a nivel mundial.
Esta herramienta educativa ha sido desarrollada por el equipo de investigación del proyecto ‘Mis manos hablan’, perteneciente a la Universidad de Oviedo, y tiene como objetivo facilitar el acceso al conocimiento científico a las personas sordas, promoviendo una educación más inclusiva y equitativa.
La incorporación de este recurso al recorrido habitual del museo no solo amplía las opciones didácticas disponibles para el público, sino que también refuerza el derecho universal de todas las personas, independientemente de sus capacidades, a participar plenamente en la vida cultural y educativa.

Con esta iniciativa, el Museo de la Ciencia refuerza su apuesta por una divulgación científica accesible, inclusiva y alineada con los valores de igualdad y diversidad, situándose como referente en la integración de recursos adaptados dentro de espacios culturales.
Desarrollo del proyecto
La Federación Mundial de Sordos estima la existencia de más de 300 lenguas de signos y unos 72 millones de personas signantes en el mundo, lo que dimensiona el alcance potencial de esta contribución. En España, la Ley 17/2007 reconoce la Lengua de Signos Española (LSE) y la Lengua de Signos Catalana (LSC), si bien en ámbitos altamente especializados persisten carencias léxicas que dificultan el acceso pleno a la información científica.
El trabajo de investigación de esta iniciativa partió de un análisis riguroso del léxico en LSE y de la constatación de que no existía una traducción completa y sistemática de la Tabla Periódica en ninguna lengua signada del mundo.
A partir de ahí, el equipo desarrolló un método lingüístico y didáctico que culminó en la propuesta de 118 signos en LSE, uno por cada elemento químico. Un procedimiento que es extrapolable a otras lenguas de signos y al sistema de signos internacional, lo que amplificaría el impacto del resultado.

Desde una perspectiva pedagógica, la disponibilidad de signos específicos para los elementos químicos mejora la precisión y reduce la ambigüedad en el aula frente a prácticas como el deletreo o el uso exclusivo de símbolos, que resultan tediosos y poco eficaces en procesos de enseñanza aprendizaje. La metodología diseñada permite unificar criterios y facilitar la interpretación en contextos educativos, museísticos y divulgativos.
El proyecto ha sido publicado en revistas de alto impacto de su área de conocimiento y cuenta con el respaldo de la Real Sociedad Española de Química, el Real Consejo General de Colegios Oficiales de Químicos de España, el Grupo de Asociaciones de Química de España, el Consejo General de Farmacéuticos de España, el Colegio de Químicos de Asturias y León, el Colegio de Farmacéuticos de Asturias y la Asociación de Químicos del Principado de Asturias.
Asimismo, varias multinacionales líderes del sector químico y farmacéutico han expresado su apoyo a la difusión de la investigación, como DuPont y Perimeter Solutions. Por su parte, Bayer, en línea con su estrategia de sostenibilidad y acercamiento de la ciencia, se ha sumado al proyecto para favorecer su divulgación, con el objetivo de contribuir al desarrollo de un lenguaje científico más inclusivo.
El equipo ‘Mis Manos Hablan’ ha destacado en los últimos años por acciones que visibilizan a la comunidad sorda. En 2023, con motivo de la onomástica de la Princesa de Asturias, colaboró con el Real Cuerpo de la Nobleza del Principado de Asturias y la Federación de Personas Sordas del Principado de Asturias para proporcionar el signo personal de la princesa Leonor de Borbón y de la infanta Sofía, una iniciativa de alto valor simbólico para la normalización del uso de la LSE.
El Museo de la Ciencia de Valladolid expone la primera tabla periódica del mundo en Lengua de Signos Española – Europa Press
Única tabla periódica en lengua de signos pide formación inclusiva – Agencia EFE
